miércoles, 22 de octubre de 2014

La falta de liderazgo durante una crisis

Imagen: Proceso/Octavio Gómez

Sorprendente. Verdaderamente sorprenden las dificultades que está teniendo el equipo del presidente Enrique Peña Nieto para enfrentar la situación de violencia en Guerrero, lo que probablemente es la crisis de seguridad y gobernabilidad más seria que ha tenido desde que inició su presidencia. Leer más en El Financiero

martes, 19 de marzo de 2013

¿Liderazgo efectivo o Suicidio Colectivo?

¿Liderazgo bolivariano o suicidio colectivo?
¿Cuál fue el secreto de Hugo Chávez? Si usamos la definición del gurú sobre el tema de liderazgo de Harvard, Stephen Heifetz, quien dijo que un buen líder tiene la capacidad de movilizar a sus seguidores para enfrentar sus problemas, entonces Chávez fue uno de los líderes más importantes en la historia latinoamericana. Más allá de los recursos petroleros, su estilo de liderazgo fue muy efectivo, le permitió ejercer un control casi absoluto en su país y tuvo la capacidad de enfrentar poderes políticos nacionales e internacionales.

El error más grande que cometieron sus opositores fue que lo subestimaron. La forma de hablar de Hugo Chávez, sus ocurrencias, sus discursos llenos de contradicciones, su forma de vestir, en fin su porte casi pueblerino, llevó a sus opositores a pensar que era un hombre falto de sofisticación, poco inteligente y sobre todo un farsante. Qué equivocados estaban.

Liderazgo Jesuita...

“Habemus Papam”: Consumación del liderazgo jesuita
Jorge Mario Bergoglio, originario de Buenos Aires, Argentina, es ahora el Papa número 226 de la Iglesia Católica y jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano.

Es el primer Papa que no es nativo de Europa desde Gregorio III, quien era de origen sirio. Además de ser latinoamericano, el primero en adoptar el nombre de Francisco y pertenecer a la orden de los jesuitas, la cual es la mayor orden religiosa masculina católica de hoy en día y su actividad tiene muchas ramificaciones a ámbitos como el social, intelectual, misionero, educativo y de medios de comunicación católicos.

Para poder entender qué tipo de liderazgo ejercerá el papa Francisco I, es importante diferenciar entre los diferentes estilos de liderazgo:

Liderazgo militar: Los objetivos del líder militar son proteger a la población, vigilar la seguridad nacional y controlar las fuerzas armadas. La legitimidad del líder militar proviene de su nombramiento por un superior jerárquico y hay reglas claras de cómo funcionan esos nombramientos. Además de tener la capacidad de disciplinar a los subalternos, este líder ejerce un estilo autoritario donde la jerarquía está claramente identificada y los subalternos no pueden desobedecerle sin sufrir las consecuencias. El líder militar no busca crear consensos sino que impone decisiones. Entre las aptitudes especiales que requiere un líder militar están las habilidades que le permitan enfrentar situaciones de emergencia, de extrema violencia, tomar decisiones de vida o muerte y tener la capacidad de controlar y disciplinar a los subalternos.

Liderazgo empresarial: El objetivo del líder empresarial es el éxito económico de una empresa y debería tener una preocupación especial por el bienestar de sus empleados. La legitimidad del líder empresarial se origina en la propiedad privada, ya por ser dueño de la empresa o porque sea nombrado por el dueño de la empresa. Tienen adicionalmente la capacidad de disciplinar y despedir a los subalternos, aunque su sistema disciplinario no es tan drástico como el del líder militar. El liderazgo empresarial sigue siendo muy autoritario en América Latina. A pesar de que las empresas modernas conocen las nuevas tendencias y buscan desarrollar un estilo de liderazgo incluyente y basado en el consenso entre sus trabajadores y colegas en el ámbito empresarial, en general la relación entre empresario y trabajador es de fricción y de desconfianza.

En este ambiente se premia la creatividad para mejorar la eficiencia y las finanzas de la empresa. Entre las aptitudes que requiere un líder empresarial moderno están la capacidad de negociar, la capacidad de identificar las necesidades de la empresa y el poder desarrollar una visión apoyada de una estrategia aunada a la capacidad de establecer una comunicación efectiva.

Liderazgo político y social: Su objetivo es la representación de los intereses de una comunidad o de un grupo. La credibilidad de los líderes políticos proviene de un proceso acordado de elección o selección entre los candidatos. Para el líder social y/o político, su credibilidad depende de qué tan capaz sea de promover ideas o proyectos y de convencer y negociar para crear consensos. La conducta de un líder político y social se rige por reglas más flexibles que en otros tipos de liderazgo, siempre y cuando permanezcan apegadas a la ley. Entre las habilidades que se requieren para llevar a cabo sus objetivos están la capacidad de empatía y de comunicación para servir mejor a las personas que representan.

Líder espiritual o religioso: El objetivo del líder espiritual es la promoción de una filosofía o preceptos religiosos. Las reglas que debe seguir son relativamente claras y bien establecidas. La visión del líder generalmente es impuesta por superiores jerárquicos o por mandatos de una divinidad religiosa. Entre las habilidades que requieren para llevar a cabo sus objetivos sobresalen la capacidad de empatía y de establecer una comunicación a niveles tanto íntimos como comunitarios. Dado que los jesuitas o La Compañía de Jesús es una organización con casi cinco siglos de existencia y que se ha consagrado como líder intelectual del catolicismo, analizaremos “los cuatro pilares” los cuales son la clave del éxito y el liderazgo de esta longeva orden.

¿Cuáles son los secretos de los líderes jesuitas? ¿Cómo llegó cada uno de los jesuitas a ser líder, y por qué tuvieron éxito sus esfuerzos conjuntos? El secreto lo podemos encontrar en un libro dedicado a este tema: El liderazgo al estilo de los jesuitas, de Chris Lowney donde señala los cuatro principios del liderazgo jesuita.

“Entendieron sus fortalezas, sus debilidades, sus valores, y su visión del mundo. Innovaron confiadamente y se adaptaron a un mundo cambiante. Trataron al prójimo con amor y una actitud positiva; y se fortalecieron a sí mismos y fortalecieron a los demás con aspiraciones heroicas” ¿Serán estos principios de liderazgo del papa Francisco? Esperemos que sí.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Lecciones de Maquiavelo para Secretario del Interior

Secretaría del Interior y Maquiavelo
Hace algunos años publiqué el “Manual de Liderazgo para no ser un Líder Jurásico” (Aguilar 2009) www.liderazgomoderno.com  y quisiera retomar algunos conceptos ante las propuestas de reestructuración a la administración pública hechas por el presidente electo Enrique Peña Nieto.

Ante la debilidad política que ha tenido la Secretaría de Gobernación con el PAN, y ante la falta de coordinación en la estrategia de seguridad, no sorprende la decisión de tratar crear una Secretaría del Interior que sería un “monstruo” burocrático que tendría que integrar asuntos de derechos humanos, migración, religiosos, normatividad de medios y protección civil con personas que tienen una cultura burocrática tan disímil como los organismos de inteligencia, policiaca, prisiones y prevención del delito. Unificar el brazo político con el brazo de seguridad en una misma institución va en contra de todas las tendencias democráticas. Pero también debemos reconocer que esta reestructuración es un mensaje contundente de que el Estado está dispuesto a usar la fuerza. Esperemos sea en contra de los malvados y no de la oposición. Pero cuando una institución tiene tanto poder ¿no será demasiada la tentación?

El Príncipe de Maquiavelo ha sido estudiado, criticado, analizado y adaptado a las realidades y a los retos enfrentados por gobernantes a través de los siglos. Pero debe de entenderse que también a través de los años surgen nuevas versiones, interpretaciones o críticas a la teoría de Maquiavelo. Una de ellas es un maravilloso libro de Ian Demack, El Maquiavelo moderno, los 7 principios del poder en los negocios. Demack relata la historia de un joven que pretende descubrir el secreto del éxito y la obtención del poder y en él su búsqueda se topa con las teorías maquiavélicas, a través de un hombre de poder a quien considera el Maquiavelo moderno. El autor aplica las teorías maquiavélicas y redacta los siete principios del poder:  


1. Confíe en que la gente actuará de acuerdo a sus propios intereses. Si hay algo en común entre los seres humanos y más entre los que buscan el poder, es que no se puede confiar en ninguno; cada quien tendrá su ambición personal, que será la que mueva sus decisiones.  
2. Todos tenemos delirios. Todos tenemos ideas falsas respecto a nosotros mismos como hacia los demás. Sin esos delirios el ser humano simplemente no puede funcionar. 
3. El poder debe ser desafiado: Una vez adquirido, el poder deberá ejercerse porque conlleva responsabilidad y la gente desafiará el poder dependiendo de sus intereses y del grado de delirio. 
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4. Sus aliados no son sus amigos. Todas las alianzas son temporales, la confianza es una ilusión y resulta peligroso confundir a los aliados con los amigos.  
5. La congruencia es poder. Ser congruente, en especial en condiciones de gran tensión, es ser poderoso. La incapacidad para expresarse es una debilidad y la incongruencia resulta en humillación y derrota. 
6. La fortuna favorece al sabio. La suerte no puede ser negada, juega un papel decisivo en las actividades humanas y puede inclinar la balanza a favor, pero para que la fortuna lo favorezca el individuo debe ser sabio en la toma de decisiones y en la selección de la gente que está a su alrededor.  
7. El poder exige sumisión. La arrogancia es indicio de una derrota inminente. Quien ejerce el poder sólo lo alcanzará totalmente cuando se someta a los principios del poder que se basan en el otorgamiento del mismo por los demás.

El pragmatismo de Demack, aunque útil para aquellos que necesariamente ejercen su liderazgo en ambientes hostiles, también son recomendaciones que a muchos asustarían por el mismo pragmatismo que propone.

Pero también es importante reconocer que los gobernantes para quien escribió Maquiavelo no enfrentaron los limitantes al poder de los políticos y gobernantes de una democracia como son los medios de comunicación, los partidos de oposición y las leyes sobre transparencia, tendencias que dificultarían a cualquier líder político actual interpretar las recomendaciones de El Príncipe sin adaptarlas a una realidad que hoy vivimos y que probablemente Maquiavelo nunca imaginó. También podría ser relativamente fácil debilitar políticamente a este super secretario. ¿Qué pasará cuando se escape el primer reo federal de una prisión de alta seguridad, o cuando la Comisión Interamericana persiga a México por la desaparición y asesinato de cientos de migrantes, o la Policía Federal mate a un estudiante durante una protesta? Tanto poder podría ser su talón de Aquiles.

Pero asumiendo que estos principios son válidos, con tanto poder que se le concede a la nueva Secretaría del Interior, el nuevo titular podría ser una amenaza hasta para el mismo Presidente de la República. Demasiadas tentaciones.

domingo, 29 de julio de 2012

Liderazgo en el Siguiente Sexenio

Liderazgo del siguiente sexenio
Ojalá que me perdonen estimados lectores, pero como ustedes saben, estoy obsesionada con el tema de liderazgo. A la luz de que en poco tiempo tomarán posesión un nuevo presidente (bueno por lo menos eso dijo el IFE) nuevos gobernadores, alcaldes, legisladores federales y locales, es importante discutir de nuevo, qué características de liderazgo deberán de tener los nuevos líderes electos o los que tomarán las riendas políticas del País.

Depende en parte de cuál es la visión que tenemos sobre cuáles son los problemas fundamentales del País y qué nos espera en los siguientes años. ¿Necesita México líderes que le dé prioridad a decisiones basadas en consensos políticos, dado que será la única forma de avanzar en las reformas? Entonces el País requiere buenos negociadores.


Características del Presidente Líder.. Mucho Pedir?

Presidente líder
¿Qué queremos del nuev@ presidente? Nos urge un líder que tenga la capacidad de trabajar en un ambiente hostil; popular, pero no populista. Respaldado por un buen equipo de asesores, interesados en trabajar por el País y no por una candidatura. Buena presentación y manejo de medios. Que no tenga cola jurásica ni jurídica que le pisen. Experiencia política indispensable —este País no soporta improvisados y no habrá entrenamiento ni capacitación—. Carismático y pragmático, pero no loco. Buena salud mental, este puesto enloquece a cualquiera. Acostumbrad@ a trabajar por objetivos (reforma fiscal, energética, laboral, construcción de un nuevo aeropuerto). Queremos que sepa negociar, pero no ceder. Un presidente que además esté dispuest@ a imponer. Que sepa crear consensos, pero también hacer decisiones que van en contra del status quo. Liderazgo benévolo, pero también dispuest@ a ser cabr%&!#.

No queremos que nos divida, queremos a un presidente que nos una, que lidere, no que se acomode. ¿Es mucho pedir un presidente que nos represente a todos, no sólo a algunos? Alguien que nos permita soñar, pero que él o ella no viva en las nubes. Que sea imaginativ@, pero no loco...

viernes, 4 de junio de 2010

Liderazgo con un Balón...Columna....

Ya soy viuda del mundial. Esto a pesar de que todavía falta una semana para que inicie el Mundial de Futbol en Sudáfrica, admito que ya estoy harta de la invasión futbolera en nuestras vidas diarias: horas y horas de análisis y comentarios en la televisión, repetición de juegos, acosada por las caras de los jugadores y balones, con imágenes sudafricanas en espectaculares, tv y periódicos. Parecería que no hay otro tema en la vida de los mexicanos. Si esto sólo fuera una cuestión deportiva y de esparcimiento, tal vez no nos debería de preocupar, pero la empresa multinacional Manpower está señalando que la productividad en el país podría caer en 20% durante el mes que dure esta contienda deportiva.

Reconozco la importancia que juega en este momento, el campeonato mundial en la psique del país, porque a pesar de los pronósticos de que el equipo nacional tiene pocas posibilidades de pasar a cuartos de final, la esperanza nunca muere, por lo menos cuando tiene que ver con la selección nacional.

Como muchos otros aspectos de nuestra vida diaria, la globalización también ha transformado esta contienda deportiva en una forma inimaginable. Era impensable hasta hace algunos años, por razones de patriotismo y soberanía, que la mitad de los futbolistas del equipo mexicano estuviera jugando en la liga europea. Hace 30 años era una incógnita para la mayoría de las personas quiénes eran los jugadores, ahora gracias a las televisoras y al internet podemos conocer hasta los detalles más íntimos de futbolistas como Messi o Cristiano Ronaldo. Ni hablar del seguimiento, casi con marcaje personal, de cada uno de los elementos de la selección nacional.

Debemos recordar todo el “viacrucis” que ha tenido que padecer nuestra selección en su camino hacia el mundial, donde sus dos primeros directores técnicos fueron despedidos por su incapacidad para ejercer el puesto, o tal vez por su falta de táctica política.

En un país que tiene pocos héroes y líderes que cuenten con credibilidad, parecería que estos 23 jugadores, junto con su director técnico, estarían llenando el vacío de liderazgo existente. Podemos pensar que estamos sobredimensionando la importancia de 23 jugadores de futbol, que en su mayoría no tendrán una carrera universitaria y que su única gracia es saber jugar bien. En un país sumido en la preocupación por el desempleo y la inseguridad, un evento de estas características cae como un alivio para una gran parte de la población. Para continuar hacer click aquí.